Nuestra historia
ASÍ NACE SANTO AMARO
Supongo que eres un curiosete al que le gustan las historias de empresas y se ve pelis como Steve Jobs o La Red Social. A nosotros también nos gustan y en nuestro caso, la historia empieza casi con el nacimiento de José María Pellejero, fundador de la marca y AST Trainer de la SCA.
Jose se crió literalmente en una cafetería. Sus padres regentaban el conocido Café Lisboa, en la emblemática Plaza Nueva de Granada, donde se servían cientos de cafés cada día. Para él, el café no era solo una bebida: era la mañana, la tarde y la noche de toda su familia.
Con los años, Jose se quedó al frente de la cafetería y empezó a adentrarse seriamente en el mundo del barismo y el café de especialidad.
INTRODUJIMOS EL CAFÉ DE ESPECIALIDAD EN LA CAFETERÍA
Aquel interés le llevó a buscar cafés especiales para ofrecer en su cafetería… pero no encontró ninguno. Así que en 2014 decidió hacerlo él mismo y se compró su primera tostadora. Entonces muchos decían que no funcionaría, que la gente solo quería su café fuerte, negro y con azúcar. Pero él siguió adelante.
La marca iba a llamarse Café Lisboa, pero ya estaba registrada. El nombre Santo Amaro surgió por el patrón del Barrio de Belém en Lisboa, donde el abuelo de Jose jugó en el Os Belenenses.
A partir de ahí comenzó una etapa intensa de formación:
— Barista certificado por SCA (intermediate y professional)
— Brewing SCA (intermediate)
— AST Trainer certificador
— Cata en escuela Xorxios
— Tueste con Leonardo Moço (tetracampeón barista de Brasil)
Los primeros años ni siquiera se vendían paquetes de café: solo se servía en la cafetería. Pero a finales de 2015, con el producto consolidado y un tueste a la altura, empezaron las primeras ventas.
PANDEMIA, CIERRE, NUEVA APERTURA Y PROPÓSITO
En 2020 llegó la pandemia y Café Lisboa tuvo que cerrar. Fue un golpe durísimo, prácticamente al borde de la quiebra. Pero tras ese periodo complicado, se abrió un nuevo local en La Herradura, manteniendo vivo el proyecto.
Durante mucho tiempo la marca de café seguía siendo algo secundario, hasta que en agosto de 2023 se tomó una decisión clave: darle la vuelta a todo y encontrar un propósito claro:
Despertar al mundo al verdadero sabor del café.
Desde entonces se empezó a comunicar un mensaje simple pero revelador:
— El café no es negro
— El café no sabe amargo
— El café no necesita azúcar
Había que mostrar que existía un mundo más allá del soluble y de las cápsulas. Un mundo donde el café realmente sabe bien.
DESPERTANDO AL VERDADERO SABOR DEL CAFÉ
La gente empezó a escuchar. A probar. A confirmar que lo que decíamos era cierto. Poco a poco la marca fue creciendo en todos los sentidos.
A mediados de 2024, la primera tostadora comprada en 2015 ya no daba para más. La jubilamos y llegó una Giesen W30, un salto enorme en capacidad y calidad de tueste.
Hoy son miles las personas que confían en nuestros cafés. El futuro es incierto, pero nuestros pilares siguen firmes y aún queda mucho camino por recorrer para seguir despertando al mundo al verdadero sabor del café.